Switches azules, rojos y marrones: a qué suenan de verdad
Las tres familias explicadas por su mecanismo y no por el marketing, más qué describen thock, clack y creamy.
Los interruptores de un teclado mecánico van codificados por color, y los tres colores con los que uno se topa primero —azul, rojo, marrón— describen cómo se comporta el switch, no de qué está hecho. Los colores vienen de Cherry y se han copiado tanto que hoy funcionan como nombres genéricos de categoría.
Importan dos propiedades independientes: si el switch ofrece resistencia táctil a mitad del recorrido y si produce un clic audible. Casi todo lo demás se deduce de esas dos.
Azul: clicky y táctil
Un switch azul tiene un vástago de dos piezas. Al pulsar, la parte superior queda enganchada, luego se suelta y golpea la parte inferior, produciendo un clic agudo justo en el instante en que la pulsación se registra. Lo oyes y lo sientes a la vez.
Los azules son ruidosos. Ruidosos de verdad: lo bastante como para que una oficina compartida o una videollamada abierta sean un problema real, y lo bastante como para que a mucha gente le resulten adictivos precisamente por eso. A quien escribe suele encantarle; a quien juega no tanto, porque el punto de reinicio queda por encima del clic y eso hace que las pulsaciones repetidas rápidas se sientan poco fiables.
Rojo: lineal y silencioso
Un switch rojo no tiene ni bache ni mecanismo de clic. El recorrido de arriba abajo es un deslizamiento uniforme sin que ocurra nada por el camino. El único ruido es mecánico: el vástago tocando fondo contra la carcasa y la tecla volviendo a subir contra el tope superior.
Eso da a los rojos un carácter más apagado, más grave, más «thunk». Son la elección por defecto para jugar, porque un lineal ligero es fácil de pulsar repetidamente, y una elección habitual para quien escribe cerca de otras personas. La contrapartida es que, sin bache, nada te avisa de que la tecla se ha registrado, así que tiendes a hundir todas las teclas hasta el fondo, y por eso los rojos acaban siendo en la práctica más ruidosos de lo que sugiere la ficha técnica.
Marrón: táctil sin clic
Un switch marrón lleva un bache en el vástago que se nota como resistencia a mitad del recorrido, pero no tiene mecanismo de clic. Obtienes la respuesta de un azul con aproximadamente el nivel de ruido de un rojo. De ahí que los marrones sean la recomendación estándar para una oficina.
Son también la familia más discutida. El bache de muchos marrones es lo bastante sutil como para que los entusiastas los llamen «rojos rascados», y la tactilidad varía enormemente entre fabricantes. Si te gusta la respuesta táctil y los marrones te decepcionan, es una reacción muy común, no un defecto de tu criterio.
El vocabulario del sonido
- Clack: agudo y seco. Plástico fino, carcasa hueca, montaje sobre placa. Es el teclado clásico de oficina con switches azules.
- Thock: grave, profundo y amortiguado. Nace de la masa y del amortiguamiento más que del switch: carcasa pesada, espuma dentro, teclas gruesas. Es el sonido que persiguen casi todos los montajes de entusiasta.
- Creamy: suave y redondeado, con el filo de las frecuencias altas eliminado. Normalmente un lineal lubricado.
- Ping: un timbre metálico después de la pulsación, del muelle resonando dentro de la carcasa. Se considera un defecto y suele arreglarse con lubricante.
- Marble o poppy: el sonido brillante y redondo de ciertos lineales lubricados en una carcasa bien amortiguada.
Lo importante de entender es que la mayor parte de lo que oyes no es el switch. El material de la carcasa, el tipo de montaje, la placa, la espuma, el grosor de las teclas y hasta la superficie de la mesa aportan al menos tanto como él. Dos teclados con switches idénticos pueden sonar completamente distintos.
Cuál elegir
- Solo en una habitación y quieres la respuesta → azul.
- Para jugar, o si compartes espacio → rojo.
- Oficina, o no te decides → marrón.
- Buscas el sonido grave de entusiasta → cualquier lineal en una carcasa pesada y llena de espuma.
Oírlos en el teléfono
Kibo lleva estos sonidos al teclado del iPhone. Clicky es el switch azul, agudo y ruidoso. Linear es el rojo, suave y silencioso. Tactile es el marrón, con su bache. Thock es el sonido profundo y amortiguado de un teclado modificado, y Cream es un lineal lubricado con el filo agudo del clic eliminado por completo. En total son 17 sonidos, incluidos Typewriter, Wood, Glass, Bubble, Retro 8-bit y un modo Piano que da a cada tecla una nota de una escala pentatónica. Es gratis y funciona con el Acceso Completo desactivado.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el switch más silencioso?
Un lineal lubricado (familia roja) en una carcasa amortiguada. Las variantes silenciosas van más allá añadiendo amortiguadores de goma dentro del propio switch, lo que elimina casi todo el ruido de tocar fondo a costa de un tacto algo blando.
¿Cuál es la diferencia entre táctil y clicky?
Táctil es lo que sientes: un bache a mitad de la pulsación. Clicky es lo que oyes: un mecanismo aparte que hace un ruido seco. Los azules son ambas cosas; los marrones solo táctiles; los rojos ninguna de las dos.
¿De verdad cambian el sonido las teclas?
Sustancialmente. Las teclas gruesas producen un sonido más grave y lleno que las finas, y el material también cuenta. Las teclas y el amortiguamiento de la carcasa suelen explicar más del sonido percibido que la elección del switch.
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